Matilde Pérez vuelve al centro de la escena con una nueva biografía

La publicación de Todavía existo. Una vida de Matilde Pérez, de la periodista Sabine Drysdale, y el reciente reportaje de Revista Sábado vuelven a poner atención sobre una figura fundamental del arte chileno: una creadora que convirtió el movimiento, la luz y la percepción en el centro de una obra radicalmente moderna.

Una artista adelantada a su tiempo

Matilde Pérez ocupa un lugar singular en la historia del arte chileno. Pintora, escultora, investigadora y docente, fue una de las principales impulsoras del arte cinético en el país. Su producción se alejó tempranamente de la representación tradicional para explorar fenómenos ópticos: ritmos geométricos, contrastes cromáticos y estructuras capaces de producir una sensación de movimiento ante la mirada del espectador.

Su paso por París durante la década de 1960 resultó decisivo. Allí entró en contacto con las investigaciones visuales de artistas como Victor Vasarely y Julio Le Parc, incorporándose a una discusión internacional que buscaba superar la imagen estática. Al regresar a Chile desarrolló un lenguaje propio, riguroso y reconocible, aunque durante años su trabajo fue recibido con distancia por una escena artística todavía marcada por criterios más conservadores.

“Todavía existo”: una vida detrás del movimiento

La nueva biografía, publicada por Ediciones UDP, reconstruye una trayectoria artística tan innovadora como compleja. A partir de archivos, notas de prensa y entrevistas a familiares y personas cercanas, Sabine Drysdale aborda tanto la obra como la personalidad de Matilde Pérez: su independencia, su sentido del humor y la persistencia con que defendió una investigación visual poco comprendida en su momento.

El título Todavía existo adquiere una resonancia especial. No solo alude a la presencia de la artista frente a los periodos de menor reconocimiento, sino también a la vigencia de una obra que hoy dialoga con el diseño, la arquitectura, la tecnología y las experiencias visuales contemporáneas.

El reportaje publicado por Revista Sábado acompaña este lanzamiento y abre una nueva oportunidad para acercarse a la dimensión humana de una artista frecuentemente descrita solo desde la geometría y el rigor. Detrás de esas composiciones exactas aparece una creadora iconoclasta que desafió las convenciones de su época y sostuvo una investigación coherente durante décadas.

Mirar una obra cinética

En las obras de Matilde Pérez, el movimiento no necesariamente está en el objeto: muchas veces ocurre en la percepción. La repetición de líneas, los cambios de color y la disposición de las formas provocan vibraciones, desplazamientos y variaciones según la distancia o el ángulo desde el cual se observa.

Por eso, mirar su trabajo requiere tiempo. Al acercarse aparecen la precisión técnica y la estructura; al tomar distancia, la superficie comienza a activarse. Esa participación del espectador es una de las claves de su legado: la obra deja de ser una imagen inmóvil y se convierte en una experiencia.

Matilde Pérez en Galería Riel

Esta renovada atención sobre su vida permite también volver a sus piezas y comprenderlas dentro de una trayectoria mayor. Galería Riel cuenta actualmente con una obra disponibles de la artista, representativas de su investigación en torno a la seriación, la geometría y la percepción visual.

Esta pieza ofrece una aproximación directa a una creadora cuya importancia continúa creciendo. El nuevo libro no funciona únicamente como una biografía: es también una invitación a revisar el lugar de Matilde Pérez en el arte latinoamericano y a observar con nuevos ojos una obra que, décadas después de su creación, conserva intacta su capacidad de activar la mirada.


Fuentes y lecturas: Ediciones UDP: Todavía existo; Artistas Visuales Chilenos, Museo Nacional de Bellas Artes.

Serigrafía de Matilde Pérez, 1989

$1.850.000

Serigrafía cinética sobre papel de Matilde Pérez, realizada en 1989. Firmada a mano y disponible; valor por consultar.

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