Pancha Núñez: cómo leer una escultura entre objeto, color y memoria

Obra de Arte Contemporaneo en Galería Riel
Silla de la artista chilena Pancha Núñez · Galería Riel

Una aproximación a la obra de Pancha Núñez, artista chilena que convirtió objetos, materiales cotidianos y color en esculturas cargadas de memoria.

Hablar de Pancha Núñez es entrar en una zona singular del arte chileno contemporáneo: aquella donde la escultura se cruza con el diseño, la memoria doméstica, la cultura popular y una imaginación de carácter teatral. Su obra no busca separar con rigidez las disciplinas. Por el contrario, transforma muebles, figuras, telas y materiales cotidianos en cuerpos visuales cargados de humor, extrañeza y emoción.

Una artista entre la escultura y el objeto

Formada en la Universidad de Chile y posteriormente en la Rijksakademie de Ámsterdam, Núñez desarrolló una trayectoria que desbordó la idea tradicional de escultura. En sus piezas, la madera puede conservar su presencia material y, al mismo tiempo, adquirir rasgos humanos; una silla puede funcionar como mueble, personaje o escenario; un tapiz puede operar como superficie pictórica y como fragmento de una historia.

Esta amplitud explica por qué su producción resulta especialmente fértil para pensar las relaciones entre arte y vida cotidiana. Núñez no trataba los objetos como elementos neutros. Los cargaba de gestos, colores y asociaciones, hasta convertirlos en presencias con personalidad propia.

El color como forma de pensamiento

En la obra de Pancha Núñez, el color no aparece únicamente como un recurso decorativo. Es una manera de organizar la experiencia. Tonos intensos, contrastes inesperados y superficies intervenidas construyen un lenguaje que puede ser alegre y perturbador a la vez.

Su imaginario se alimenta de fuentes diversas: recuerdos de infancia, escenas familiares, relatos campesinos, animales, figuras femeninas y formas vinculadas con la cultura popular. Esa mezcla produce obras accesibles en una primera mirada, pero complejas cuando se observan con mayor atención. Lo ingenuo y lo sofisticado conviven sin anularse.

Samy Benmayor III · Galería Riel

La silla como escultura

Uno de los aspectos más interesantes de su trabajo es la transformación de objetos utilitarios. La silla de Pancha Núñez disponible en Galería Riel permite comprender con claridad ese procedimiento. La pieza conserva la estructura reconocible de una poltrona, pero la intervención manual modifica completamente su lectura.

La madera tallada y policromada, junto con el tapiz pintado a mano, convierten el mueble en una obra de presencia escultórica. Ya no se trata solamente de sentarse: el objeto parece observar, representar y ocupar el espacio como un personaje. Su dimensión funcional permanece como recuerdo, mientras la dimensión artística toma el control.

Entre lo doméstico y lo simbólico

Este desplazamiento es clave para leer a Núñez. La artista parte de formas reconocibles para llevarlas hacia un territorio simbólico. La silla, asociada al descanso y a la intimidad, puede adquirir una dimensión ritual o narrativa. El mobiliario deja de ser fondo y se convierte en protagonista.

En ese sentido, su trabajo dialoga con una tradición contemporánea que cuestiona la jerarquía entre las llamadas artes mayores y los oficios, el diseño o la decoración. Sin abandonar la potencia de la escultura, Núñez incorpora saberes manuales y referencias populares que amplían la experiencia de mirar.

Pancha Núñez y una generación experimental

Durante los años ochenta, Núñez se relacionó con artistas como Samy Benmayor, Pablo Domínguez y Carlos “Bororo” Maturana. Ese contexto estuvo marcado por la búsqueda de lenguajes personales, la recuperación del gesto y una relación menos normativa con los materiales y las imágenes.

Sin embargo, su obra no debe quedar reducida a una etiqueta generacional. Su singularidad está precisamente en la capacidad de articular escultura, pintura, textil, diseño y teatralidad desde una voz propia. Mientras otros artistas exploraban principalmente la superficie pictórica, Núñez expandía la imagen hacia el espacio y el cuerpo de los objetos.

Cómo mirar una obra de Pancha Núñez

Una buena aproximación comienza por observar la materialidad: ¿qué partes fueron talladas, pintadas o ensambladas? Luego conviene identificar el momento en que el objeto deja de ser funcional y comienza a comportarse como figura. Finalmente, es útil atender al humor, a la escala y a la relación entre lo familiar y lo extraño.

Leer a Pancha Núñez implica aceptar que una obra puede ser simultáneamente mueble, escultura, personaje y recuerdo. Esa ambigüedad constituye una de sus mayores riquezas y explica la vigencia de su lenguaje dentro del arte chileno contemporáneo.

En el catálogo de Galería Riel, su presencia permite acercarse a una práctica donde el color y la materia construyen una memoria visual propia. Más que representar un objeto, Núñez lo transforma: lo vuelve experiencia, relato y presencia.

Fuentes y referencias
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